Para los que tienen mascota, es un problema saber qué hacer con ellas cuando se van de vacaciones

Para los que tienen mascota, es un problema saber qué hacer con ellas cuando se van de vacaciones

Cuando vacacionamos en un lugar que no se permiten mascotas tenemos dos alterativas: dejarlas en casa o recurrir a servicios de alojamiento para mascotas. Sea cual sea la decisión que tomemos, debemos recordar que estamos hablando de un ser vivo que necesita ciertos cuidados y que si esto requiere un gasto económico extra debemos estar dispuestos a costearlo. Después de todo fuimos nosotros mismos quienes decidimos hacernos cargo del animal.

¿Qué es lo más adecuado cuando no podemos llevar mascotas con nosotros?

Lo más adecuado será dejar al animal en su propio hábitat; es decir, nuestro hogar. En estos casos es fundamental que un allegado de la familia pueda quedarse en la casa o visitarla diariamente para alimentar a la mascota y hacerle compañía.

Es frecuente que las mascotas extrañen nuestra compañía y que pasen gran parte del día aullando; lo cual incomoda mucho a los vecinos. La tristeza de estos animales hace que incluso dejen de alimentarse. Por esta razón es recomendable apelar a personas de confianza que conozcan al animal para que el mismo se sienta más a gusto. Pueden ser familiares, amigos o vecinos.

En el caso de los perros, si están habituados a paseos diarios, no debemos quitarle esta actividad ya que estaríamos modificando demasiado su rutina.

Dejaremos una lista al encargado designado donde se detalle todo lo referente al animal. Sus hábitos alimenticios y de deposición, su rutina de paseos y los datos de su veterinaria. En este sentido, si tenemos un veterinario de confianza podemos pedirle que pase a visitarlo para controlar que esté todo bajo control.

¿Qué considerar a la hora de elegir una guardería para nuestra mascota?

Cuando decidimos hacer uso de los servicios de alojamiento es imprescindible visitar el sitio personalmente antes de tomar la decisión. Si nuestros hijos se sienten angustiados por dejar a su amigo en la ciudad, podemos llevarlos para mostrarles que el animal estará bien cuidado y esto hará que se sientan mejor.

Evaluaremos cautelosamente las condiciones del espacio donde nuestra mascota permanecerá la mayor parte del día, observaremos quienes serán sus compañeros en esta aventura y si la temperatura del lugar es adecuada. Con respecto al alimento, lo mejor es mantener su ración habitual y también los recipientes que utiliza en nuestra casa. Todo esto lo llevaremos cuando dejemos al animal en el lugar.

Es fundamental que el animal tenga todas las vacunas al día y que sea tratado con productos preventivos para evitar todo tipo de plagas. Si surgiera algún problema haremos incapié en que se llame a nuestro veterinario de confianza quien conoce la historia clínica del animal.

Conclusión

Aunque llevar la mascota de vacaciones con la familia es la mejor opción para todos, cuando esto no es posible debemos actuar responsablemente.

Al tomar una actitud responsable; evaluando si llevamos al animal con nosotros o si por el contrario decidimos dejarlo, eligiendo quien es la persona indicada, estamos enseñando a nuestros hijos que las mascotas no son objetos y que no es correcto abandonarlos por un viaje.