Ser madre exige una dedicación 24/7

Ser madre exige una dedicación 24/7

Hasta hace algunas décadas, las mujeres no tenían demasiadas opciones de carrera. Incluso aquellas que trabajaban, normalmente dejaban el empleo en cuanto nacían sus hijos, y pasaban a dedicarse por entero al cuidado de su hogar.

Hoy las cosas son diferentes. Ya sea por opción o bien por necesidad, son muchas las mujeres que trabajan. Incluso las que son madres deben aprender a combinar las responsabilidades laborales con el cuidado de su familia. Sin embargo, hay mujeres que cuentan con el sostén económico necesario y que han vuelto a las viejas tendencias de ser madres a tiempo completo. Veamos cuáles son las ventajas y los inconvenientes que puede tener esta elección.

Una vida muy activa

Afortunadamente, que una mujer no trabaje hoy no implica que se pase las 24 horas del día encerrada entre cuatro paredes. Las tareas domésticas se han facilitado muchísimo gracias a los electrodomésticos que antes eran un lujo, pero que ahora están presentes en casi todos los hogares. Y los niños de hoy tienen una agenda muy ocupada que incluye en muchos casos una escolaridad de doble turno, además de una variedad de actividades extracurriculares.

Por ello, la mujer que no trabaja dispone de mucho tiempo para ella. Su vida no tiene por qué ser rutinaria: practicar deportes, hacer trabajo voluntario, tomar un curso que resulte atractivo o estudiar una segunda carrera universitaria son opciones a tener en cuenta.

Sentirse incompleta

Cuando la mujer ha invertido muchos años en formarse profesionalmente, suele postergar su maternidad en aras de su crecimiento laboral. Entonces, con la llegada de un niño a veces aparecen sentimientos de culpa, y entonces ella relega su carrera pensando en lo mejor para su hijo. Pero esta misma mujer puede sentirse vacía y frustrada poco tiempo después, especialmente cuando los hijos crecen y ya no dependen tanto de ella. Por ello, antes que dejar una carrera en la que se puso mucho empeño y que, además, se disfruta, la mujer debe considerar bien sus opciones: siempre se puede trabajar media jornada, o bien contratar una niñera para que ayude con el cuidado de los niños.

No siempre tiene por qué ser la mujer la que se ocupe de los niños. Cada vez más hombres se están animando a este rol poco tradicional, lo que le da tanto a ellos como a ellas más posibilidades de elegir. Lo más importante es que la decisión de que uno de los dos miembros de la pareja no trabaje sea tomada en conjunto, y pensando en el beneficio de toda la familia.