Debes hacer que te quede tiempo para ti

Debes hacer que te quede tiempo para ti

Lo más probable es que día tras día veas como tu tiempo se esfuma sin poder estar por ti siquiera unos minutos: llevar los niños al colegio, apenas media hora para comer en el despacho, hacer la compra, ayudar a preparar la cena… ¿Quién puede con esta vida? Convéncete: nadie. Vivir a esta velocidad puede acabar con la salud de cualquier persona.

Seguimos una rutina al trepidante ritmo de las agujas del reloj, sin tiempo para nada que no sean las obligaciones diarias. Sin embargo, el ser humano necesita instantes para uno mismo de diversión y de descanso. Esos momentos nos sirven para reponer fuerzas, energía para olvidarnos de la rutina o para realizar aquellas actividades que nos gustan y no suponen obligación alguna. Esos ratos no son un capricho sino una necesidad verdadera, ya que nos proporcionan descanso y bienestar, tanto en el terreno físico como mental.

Mientras somos niños disfrutamos de numerosas horas de ocio, pero a partir de la edad adulta, los compromisos sociales, la vida laboral y la familiar ocupan la mayor parte de nuestro día a día.

Tienes una cita… contigo mismo

Actualmente olvidamos que tener tiempo para nosotros mimos es fundamental para el desarrollo personal y también para alcanzar una mayor calidad de vida.

Durante esos ratos libres realizamos hábitos como la lectura, la música o el deporte… Cada cual decide el mejor modo de emplearlos y no es tarea sencilla, porque también implica compromisos, horarios, en definitiva, sus enemigos, que equivalen a establecer qué, cómo y cuándo hacer tal cosa, y así acabamos por trasladar las obligaciones a estos momentos de ocio.

Por eso, no esperes a que te sobre tiempo para hacer algo. Reserva unas horas o minutos al día para ti, y no anules esa “cita” bajo ningún pretexto, te lo mereces. Fija una hora concreta para hacer lo que realmente deseas. Tiene la misma categoría que el rato que dedicas al trabajo, a tus hijos, a las tareas de la casa… Tu tiempo es tuyo, te lo has ganado y eso es algo que muchas veces olvidamos, quizá demasiadas.

Consejos para sacarle partido a tu jornada

Si quieres aprovechar al máximo todo tu tiempo, debes aprender a gestionarlo bien. Así conseguirás dedicar a cada tarea las energías justas, ni más ni menos, y podrás reservarte algún momento para hacer aquello que más te plazca.

Sé previsor. Planifica por adelantado: elabora una lista con las actividades para el día siguiente. No olvides contemplar algún imprevisto (siempre los hay).

Establece prioridades: ordena las obligaciones de mayor a menor importancia.

Aprovecha tus fines de semana. Cancela cenas y comidas de compromiso; y en lugar de invitar a la familia a comer, ir a un restaurante.

 • Si es necesario, pide ayuda. Aprender a decir no, equivale a más tiempo para ti. Además, debes asumir que no puedes hacerlo todo, así que ¡relájate! Por eso, si la casa no está impecable o en la oficina ha quedado algún tema pendiente, no pasa nada. La mayoría de tareas pueden esperar, tú no. Olvídate por un momento de todas tus obligaciones y haz algo que te haga sentir bien.