La competencia social o emocional es difícil de aprender

Desarollo competencia social

Muy pocas veces se puede lograr el llegar a las metas personales o profesionales tan solo por el propio trabajo realizado. Por lo general se trata de un juego en conjunto, en el que se necesitan varios jugadores, que aunque algunos de ellos tan solo realicen una mínima parte del trabajo, pueden llegar a ser indispensables para realización de la tarea en su totalidad. Aquel que quiera participar en un maratón requerirá el apoyo de su familia, amigos e incluso del propio jefe para conseguir tiempo extra para el entrenamiento, por ejemplo. Aparte de los conocimientos y capacidades personales se necesita del trabajo en equipo para poder llegar con éxito a las metas propuestas. Sobre todo al momento de tener una dependencia mayor de los demás pasan las capacidades a un segundo papel. Una cualidad muy importante para lograr metas personales o en grupo son las así llamadas competencias sociales.

La competencia social es de índole personal
Al contrario de las competencias profesionales, en donde solo se trata sobre conocimiento u habilidades, es muy difícil el “aprender” las competencias sociales. Este tipo de competencia se caracteriza por tener una gran influencia en la personalidad propia. Esto no quiere decir que por medio de la práctica no se pueda llegar a grandes avances, del mismo modo que al cantar, al jugar fútbol o al dibujar, pero no se puede comparar con personas que sobresalen en algún deporte por ejemplo gracias a su propio talento. De este mismo modo podemos ver a las competencias sociales. Algunas reglas de comportamiento se pueden aprender, pero si la situación variase un poco de lo esperado, una personal incompetente socialmente reaccionaría de acuerdo a como lo está acostumbrada. La mayoría de las personas que no posee competencias sociales, no están concientes de este hecho. Consideran que la manera en que actúan es la adecuada. Tienen grandes problemas para comprender porque una situación sucede de otro modo a como lo tenían planeado.

Inteligencia emocional y empatía
La competencia emocional esta fuertemente ligada a la inteligencia emocional y la empatía. Sin la intención de redactar una descripción definitoria correcta, se puede decir que la inteligencia emocional es la capacidad de una persona de interpretar correctamente el comportamiento, gestos y palabras de otra persona. Esto significa por ejemplo el detectar cuando alguien dice algo, pero realmente se refiere a lo contrario o miente. La empatía significa el poder ponerse en los zapatos de alguien más. Esto también significa el poder anticipar ciertas emociones, que otra persona podría experimentar, según los factores dados. La empatía es por ello una parte fundamental de la inteligencia emocional. Hay otra capacidad necesaria para desarrollar la inteligencia personal. Este factor es la cultura. ¿Cómo me comporto de la manera adecuada en ciertos círculos de organizaciones, grupos o culturales? También hay que considerar los modales. Pero en sí este es el menor de los problemas, pues son reglas que se pueden aprender fácilmente. ¿Como se puede decir, si se posee de competencias sociales?

Los cuestionarios tan solo suministran una tendencia
Hemos preparado algunas preguntas para usted. Si se responde a la mayoría de las preguntas con “sí”, se podría decir que existe una buena tendencia a tener competencias sociales. Se debe tener en cuenta, que no se trata de un cuestionario psicológico, si no tan solo de una guía, como punto de partida, para trabajar en las propias competencias sociales.

Considera que…

… podría no hacer uso de sus habilidades personales, para proteger a alguien?
… no siempre tiene que tener la última palabra en una discusión y no esta obligado a dar el último argumento?
… puede llegar a compromisos, en donde otras personas obtengan más que usted mismo?
… podría actuar de una manera distinta a la que lo haría normalmente, para no quitarle la motivación a alguien más?
… puede entusiasmar y motivar a otras personas sobre una idea?
… logra poner lo positivo en primer lugar y dejar los errores en un segundo plano?

La mayoría de las preguntas tienen rápidamente un sí como respuesta. Es más importante el analizar situaciones concretas y el comprobar, si realmente se llega a un sí como respuesta.