Se denominan ‘profesiones de riesgo’ aquellos empleos que en alguna de sus prácticas ponen en peligro la salud física o psicológica de la persona que los desempeña. En relación a este tipo de profesiones, los gobiernos de cada país están obligados a sacar legislaturas que garanticen la seguridad de los empleados.

Como en cualquier profesión, es lo más relevante priorizar la vida del trabajador.

¿Cuáles son las profesiones de riesgo?


Consideramos importante saber cuáles son dichas profesiones de riesgo y por qué. Como suele decirse… ‘mejor prevenir que curar’.

Buzos

El buceo es un deporte y oficio considerando de alto riesgo de muerte, por lo que está obligado en la mayoría de casos a conllevar un seguro de vida. Muchas veces los profesionales del buceo llevan un equipo deteriorado sin saberlo, o se les queda obsoleto el suyo y a muchos metros de profundidad se dan cuenta de que dicho equipo les falla. Esto es causa de numerosas muertes que, aparte de lentas, son muy angustiosas.

Electricistas

La electricidad es la razón por la que es esta una de las profesiones de riesgo que más se da. Las descargas eléctricas son inevitables a veces y toda precaución es poca en este trabajo que se nutre de la electricidad. No sólo es eso, sino que los electricistas son trabajadores que a veces adoptan posiciones incómodas para dar solución a los problemas que se les plantean.

Obreros

Se encuentran en alturas y cargan peso. Estos son dos factores que implican riesgo, y los obreros los cumplen. Aun con equipos de protección, el más mínimo error puede suponer la muerte para estos empleados que trabajan en la construcción, que no es precisamente un trabajo agradecido.

Cambistas

Son las personas que cambian divisas. Más que nunca, ahora en época de recesión económica es cuando la violencia ataca a los cambistas que muchas veces se ven metidos en persecuciones, atracos e incluso tiroteos. La delincuencia es la que ha convertido a esta en una de las profesiones de riesgo más peligrosas.

Vigilantes

Los vulgarmente conocidos como ‘seguratas’ se encuentran en constante peligro. Según convenio colectivo, todos los vigilantes han de contar con un seguro de vida que les resguarde en caso de accidente (en los mejores casos) o problema. Más de un vigilante se ha encontrado en su puesto de trabajo con bandas de ladrones o delincuentes que se encuentran tan armados como él o incluso aún más.

Bomberos

Esta profesión en la que ‘jugar con fuego’ es lo habitual es una de las primeras en materia de peligro. Los bomberos se encargan de salvar vidas arriesgando las suyas. Para este sector las situaciones límite son habituales, y la mayoría de ellos han estado muy cerca de la muerte.

Agricultores

Aunque parezca mentira, los agricultores suponen un gran porcentaje de las muertes laborales hoy en día. La maquinaria con la que estas personas trabajan y las largas exposiciones al sol hacen de esta una de las profesiones de riesgo que ya no es tan habitual como años atrás (al menos en España).  Además, muchos de ellos trabajan solos, por lo que es difícil saber cuándo necesitan ayuda médica.

Mineros

A pocos pilla por sorpresa este empleo. Los mineros se encuentran respirando gases cancerígenos y a profundidades peligrosas. Especialmente en nuestro país, estos trabajadores han resultado muertos en muchas ocasiones a lo largo de la historia. Es un empleo que cada vez hace más falta debido a lo poco demandado que se encuentra. La mayoría asocia esta profesión con la muerte directa.

A sabiendas de estas profesiones, es cierto que muchas personas han de contratar un seguro de vida que, con las debidas esperanzas, ojalá no sea necesario. Aun así, si se trabaja en una de estas profesiones de riesgo, y se hace a gusto, será fácil tomar las medidas de precaución pertinentes que permitan de nuestra actividad, una práctica segura que no tiene por qué acabar en desgracia.