Hay personas que van siempre con prisa y que, en cambio, siempre llegan tarde

Hay personas que van siempre con prisa y que, en cambio, siempre llegan tarde

La persona impuntual sufre más estrés por ser incapaz de organizar su agenda y también corre el riesgo de quedarse aislada socialmente, ya que la paciencia de los amigos y familiares tiene un límite y es posible que empiecen a espaciar sus citas o a suspenderlas, para no sufrir los papelones. El tiempo no puede estirarse, es limitado, ya cada actividad requiere de una dedicación; por lo tanto, si vemos que llegamos siempre tarde a recoger a los niños o al trabajo, debemos cumplir con los horarios establecidos y corregirlos.

Trucos para ser puntual

Lo primero y fundamental para conseguir llegas a tiempo a una cita es analizar las causas que nos llevan a la impuntualidad (falta de previsión o de organización, etc) y ser conscientes de que es un problema que se puede corregir con un proceso de aprendizaje.

Llevar una agenda: Pero no sólo para apuntar las citas que tenemos, sino que distribuir nuestro tiempo. En ella deberíamos apuntar diariamente todas las actividades que realizamos desde que nos levantamos hasta que nos vamos a dormir y el tiempo aproximado que necesitamos para dichas tareas, de tal manera no nos comprometeremos a nada si vemos que no podemos encajarlo dentro del organigrama que ya tenemos.

Detectar los fallos y corregirlos: Si sabemos que debemos dejar los niños en el colegio o asistir a una reunión pero siempre lo hacemos más tarde, seguramente es que debemos levantarnos antes o prepararnos con un poco más de anticipación para poder salir de casa con el tiempo necesario.

Priorizar: Por supuesto, es muy posible que nuestro tiempo no dé para hacer todo aquellos que queremos y debemos. Por lo tanto, deberemos priorizar y ver qué actividades son ineludibles (trabajar, asistir a reuniones, recoger a los niños, arreglar la casa, etc) y qué actividades podemos dejar para otro día en el que dispongamos de más tiempo.

Programar el reloj, el móvil o el ordenador: Para que no se nos olvide cuando debemos hacer cada cosa podemos recurrir a las alarmas del reloj, del móvil o del ordenador. De este modo, sabremos que debemos acabar una actividad para poder llega a tiempo a la siguiente, de manera relajada y organizada.

Conclusión

Hoy en día la impuntualidad es, lamentablemente, algo cada vez más común en el mundo laboral y cotidiano. La impuntualidad es uno de los peores hábitos. No solo llegamos tarde a un compromiso sino que además intentamos poner excusas y justificar nuestro retraso actitud que pondrá de más malhumor a la persona que nos está esperando. Recuerda que la puntualidad es una cualidad indispensable en el mundo laboral, una señal de respeto, formalidad y organización.