La baja por paternidad es un logro de todos (Imagen: pymesyautonomos.com)

La baja por paternidad es un logro de todos (Imagen: pymesyautonomos.com)

El permiso por maternidad es un beneficio del empleado que le provee tiempo fuera de su trabajo (ya sea pagado o no) para cuidar al niño o hacer los arreglos necesarios para garantizar su bienestar. Los beneficios mínimos suelen estar estipulados por la ley, pero también es posible ajustar los acuerdos mediante acuerdos con el empleador.

La cantidad de días y la proporción de su salario que se le mantiene varían según las diferentes legislaciones. En algunos países hay condiciones, como no coger este permiso antes de trabajar durante un mínimo de tiempo, pero en rasgos generales, el permiso por maternidad es un derecho ampliamente reconocido.

Lo que dicen los críticos

Algunos critican este sistema porque dicen que la baja por maternidad o por paternidad puede dañar a las compañías, especialmente a las más pequeñas (que se ven obligadas a reclutar trabajadores temporales para suplir las tareas del empleado que se toma la baja correspondiente). Esto puede conducir potencialmente a la discriminación laboral hacia aquellas personas que se teme que hagan uso de su permiso, en particular las mujeres.

Sin embargo, las críticas aumentan mucho más cuando se trata del permiso para los hombres. En el caso de las mujeres, el hecho de amamantar, la situación médica y la recuperación posparto justificarían los permisos, no así en el caso de los hombres.

Igualdad de género

Los que, en cambio, defienden este sistema, sostienen que el permiso por paternidad es un paso en la lucha por la igualdad de condiciones entre el hombre y la mujer. No solamente porque disminuye la discriminación laboral a la hora de decidirse a contratar un empleado hombre o una empleada mujer, sino porque también favorece que el padre se ocupe activamente del cuidado de los niños desde un primer momento, y que ayude a su cónyuge cuando ella más lo necesita.

La legislación en el mundo

En la mayoría de los países, mientras que la ley contempla permisos de varias semanas para las mujeres, solamente ofrece un par de días pagados para los hombres que acaban de ser padres. Sin embargo, hay excepciones.

En Canadá, el permiso puede extenderse hasta un año, a compartir entre el padre y la madre. En Australia, a partir de 2011 tanto el padre como la madre tendrán derecho a 18 semanas de salario mínimo sin trabajar. También en Israel, a partir de la sexta semana después del nacimiento, se puede optar porque el permiso lo tome el padre.

Pero, sin lugar a dudas, son algunos países de Europa aquellos en los cuales más se favorece a los padres, pudiendo repartir o compartir largos permisos con las madres, cuyas bajas pueden extenderse varios años: es el caso de Suecia, de Noruega o de Bulgaria.