El término inglés \"mobbing\" se utiliza para denominar al acoso en el entorno laboral

El término inglés "mobbing" se utiliza para denominar al acoso en el entorno laboral

El mobbing es un término inglés, que se traduce por “acosar” o “acorralar”; su empleo en castellano se ha generalizado para denominar el hostigamiento entre compañeros de trabajo o acoso laboral.
Este fenómeno se desencadena cuando uno o más trabajadores, no importa si son subalternos, pares o superiores, ejercen cierto grado de violencia psicológica sobre otro. El acosado cae así en un estado casi permanente de frustración, miedo y se le provoca un sentimiento de inferioridad.

¿Cómo saber si se sufre mobbing?
Las estrategias de los acosadores a la hora de ejercer presión son muy variadas; algunas se centran en aspectos concretos y físicos, mientras que otras se basan en el desgaste psicológico continuado.
Es muy usual que se encarguen tareas que han de terminarse en plazos imposibles, o anegar a la víctima con muchísimo trabajo. También se le puede desplazar de sus campos de acción, relegándole a tareas inferiores o desconocidas, con el objeto de que se vea incapaz de afrontarlas.
En un aspecto algo más social, los acosadores pueden gritar o avasallar a la víctima, ya sea sola o en presencia de otros compañeros, con el propósito de minusvalorarle en público. Es posible que le traten de manera diferente, excluyéndole de reuniones clave, o de la realización de tareas en grupo, para aislarle del resto de compañeros. Ignorar a la víctima es una medida común, retirándole la palabra y “haciéndole el vacío”.
Las críticas a su trabajo serán constantes, e incluso se puede llegar a ridiculizar sus labores. Lo más probable es que se le vigile constantemente para provocar el que incurra en errores que luego se echarán en cara.

Consecuencias
Las consecuencias son rápidas y claras: deterioro de la autoconfianza, menosprecio de las capacidades personales, inseguridad, miedo, torpeza… Todas estas consecuencias psicológicas pueden llegar a somatizarse y provocar molestias físicas: insomnio, ansiedad, etc. El acosado puede sufrir un aumento de la agresividad en su entorno personal, como descargo de su ambiente de trabajo, y un retraimiento general en sus relaciones personales.

Denunciarlo y evitarlo
A los primeros síntomas de acoso, la víctima debe tomar medidas. Hay que acudir a un superior que pueda hacerse cargo del asunto y enfrentarse al acosador desde una posición de poder; en caso de que sea el jefe el causante, debemos buscar alternativas a las que recurrir (superiores jerárquicos, comité de empresa).
Si tenemos pruebas evidentes del acoso y testigos que den fe de ello, llevar el caso ante un tribunal no sólo puede ayudarnos a nivel personal, sino que puede sentar precedentes para ayudar a futuras víctimas. Ya existen multitud de resoluciones favorables en este sentido, que pueden consultarse en internet.
Hay que hablar del tema con la familia y los amigos, tratando de no hacer de ello un secreto y afrontándolo como un problema laboral con una solución definida. Si es necesario, existe la posibilidad de acudir a un psicólogo que pueda orientarnos. Lo principal es no dejarse avasallar y tener claro que la razón nunca está de parte del acosador.