Ser freelance, como todo, tiene una cara amable y otra no tanto

Ser freelance, como todo, tiene una cara amable y otra no tanto

¿Qué puede tener de malo ser un FreeLancer? A simple vista se puede decir que nada o casi nada, cuando uno ya está inmerso en estas cuestiones comienza a descubrir aspectos que desconocía y que pueden llegar a cambiar la manera de pensar al respecto.

Lo bueno

1. Trabajamos desde nuestro hogar, la oficina nos queda cerca, el pasaje es muy barato y no tenemos que cumplir un horario a rajatabla.
2. No hay jefe al que responderle, ni festejarle chistes malos, ni escuchar sus gritos todo el día.
3. Somos los únicos administradores de nuestro tiempo, si algún día nos quedamos remoloneando en la cama, lo podemos solucionar alargando el horario de “oficina”.
4. Podemos trabajar desnudos si eso nos ayuda en ser más creativos.
5. Escuchar música todo el día es otra ventaja, siempre y cuando no molestemos a nuestros vecinos con el volumen.
6. El tiempo que dedicaremos a cada tarea será responsabilidad nuestra y lo podemos administrar a gusto y piacere.
7. No será necesario tener que salir para fumarse un pitillo.
8. Como comeremos en casa, el viatico se reduce considerablemente.
9. No será necesario ponerse los colores de tal o cual empresa. Ya nos hemos colocado nuestros colores personales.
10. Podemos trabajar y prodigarle atención a nuestra media naranja o a la mascota.

Lo malo

1. Ser vago o dormilón nos puede hacer perder muchos trabajos.
2. Nuestro esposo o esposa nos vera la cara todo el día, todos los días. Muchas veces en malla o ropa interior, despeinados y sin afeitarse (en el caso de los esposos/parejas/otros) y estaría corriendo serio peligro de muerte el romanticismo.
3. Se corre con el riesgo de no conseguir separar la vida cotidiana del trabajo. Nuestros seres queridos reclamarán de nuestra atención. Recomiendo tener un lugar separado del resto de la casa, fijar un horario y cuando este se cumpla y demos por terminada nuestra labor, cerrar la “oficina” y “regresar a casa”.
4. Se corre con el riesgo de no ser tomados en serio por muchas personas. Muchos creen que si no trabajamos en una oficina de 9 a 17 no es un trabajo.
5. Se corre con el riesgo de tener que cuidar a los niños. “no puedo estoy en la oficina” puede no resultar convincente.
6. Es muy probable que tengamos que prepararnos nuestro almuerzo cada día.
7. Nuestra semana laboral puede tener 7 días hábiles y no se cobran las horas extras.
8. Hay que ser mucho más disciplinado que cuando se trabaja en una oficina.
9. No habrá más simulacros de emergencias, por lo que no nos alegraremos por el tiempo fuera de la oficina.
10. Quedaremos fuera de algunas protecciones de la seguridad social.

Lo feo

1. Tomar demasiados trabajos a la vez, seguramente nos dispersaremos y nos resultará complicado cumplir en tiempo y forma con todos.
2. Si recién estamos empezando en esto, debemos armarnos de mucha paciencia, un primer contrato puede tardar en llegar.
3. Algunos clientes podrán timarnos con sus pagos. Por eso es importante averiguar muy bien quien es el que trata de contratarnos.
4. Trabajar desde casa nos hace perder sociabilidad, algo importante cuando llega la hora de ser creativo.
5. Ciertas empresas prefieren no contratar FreeLancer, al no poder controlarlos por completo.
6. No tendremos compañeros que reúnan fondos para comprarnos un regalo el día de nuestro cumpleaños.
7. Paciencia, mucha paciencia hasta hacernos conocidos en los círculos del trabajo FreeLancer.
8. Estamos condenados a tener accesibilidad a Internet, de otra manera será muy difícil conseguir trabajo, mucho más hoy en día.
9. No vamos a tener un jefe, por el contrario, tendremos más de uno, cada cliente que nos contrate.
10. Carecer de autodisciplina, algo fundamental si estamos pensando en ser un FreeLancer.