Con la crisis, aumenta el número de desempleados y además, aumentan los precios. Muchas veces, necesitamos un recurso adicional para sumar ingresos a nuestra economía.
Para ello, lo más importante es aprovechar los recursos y saberes con los que contamos, hacer conocer nuestros servicios y sentirnos satisfechos por cada pequeño logro alcanzado. He aquí algunas ideas para trabajar desde casa.

Ollas y sartenes

¿Te gusta cocinar? ¿Por qué no inicias un pequeño negocio de comida desde la cocina de tu casa? Puedes armar un menú con algunas recetas originales (aunque sea cinco o seis, puedes incluir un plato del día) y enviarlo por mail a todos tus amigos y conocidos pidiendo que lo divulguen, o bien imprimir algunas copias y repartirlas por los comercios y las oficinas de tu vecindario. Con que recibas algunos pedidos, si tu comida es buena, pronto llegarán más clientes gracias al boca a boca.
Es importante calcular bien los precios. Saca la cuenta del costo de las materias primas, y el tiempo que te lleva cada preparación. Por supuesto, prepara siempre porciones grandes y congela las que no se vendan en el día, para ahorrarte trabajo.

Compartiendo saberes

Tal vez no lo hayas pensado, pero si tienes conocimientos sólidos de algún idioma, tocas algún instrumento musical, sabes coser, tejer o incluso dominas el manejo del ordenador, hay personas interesadas en que les enseñes todo esto. ¿Puedes imaginarte dando clases particulares? Entonces, prepara algún volante y envíalo por mail a todas las direcciones que puedas. También puedes empapelar los comercios de tu barrio con anuncios donde ofrezcas tus servicios. No necesitarás una inversión y en cuanto alguien se interese, comenzarás a ganar dinero compartiendo lo que sabes.

Variedad de artesanías

Otra posibilidad para trabajar desde tu casa es iniciando una pequeña industria de artesanías: puede tratarse de velas, jabones, collares y pulseras, cajitas decoradas, arreglos florales o cualquier cosa que se te ocurra. En Internet existen numerosos sitios donde enseñan a fabricar artesanías sin necesidad de invertir en un curso. Eso sí, ten en cuenta que necesitarás comprar cierta cantidad de materiales e insumos que tardarán un tiempo en amortizarse. Lo mejor es iniciar este tipo de negocios si tienes algún contacto que pueda ubicar tu producto (por ejemplo, si tienes algún conocido que sea dueño de un comercio de ropa, puedes dejarle tus collares en consignación).

Como en cualquier situación problemática, la imaginación y la voluntad son nuestras mejores aliadas para superar la crisis económica.