La comodidad en la oficina es esencial para nuestra salud

La comodidad en la oficina es esencial para nuestra salud

Trabajar en un despacho puede resultar fatal para tu cuerpo si no vas con cuidado. El sedentarismo que conlleva este tipo de profesión ocasiona numerosas disfunciones musculares y articulares que se ven agravadas por la mala postura que se adopta durante las horas que se permanece en el puesto. Según un estudio del Instituto de Biomecánica de Valencia (IBV) y la Asociación de la Investigación del Mueble y Afines (AIDIMA), el 50% de las personas que desarrollan su actividad laboral en una oficina presentan problemas posturales y un 7% de ellas ha causado baja por este motivo.

El origen de las malas posturas se encuentra, básicamente, en la forma de sentarse frente al ordenador, la mala posición del cuello y la cabeza, así como de los brazos y muñecas mientras se teclea. Estos factores provocan que nuestro cuerpo este realizando un esfuerzo durante ocho horas que conlleva la contracción de los músculos y la consecuente sobrecarga de las lumbares. Así, la zona más castigada por este tipo de problema son las partes alta y baja de la espalda, seguidas del cuello, la nuca, los hombros, los brazos y las piernas.

El mobiliario es clave

La principal consecuencia de este hecho es que el dolor dorsal constituye la segunda causa de absentismo laboral y la primera de incapacidad en las personas menores de 45 años. Esta problemática se debe, en el 65% de los casos, a las malas condiciones del mobiliario de trabajo, especialmente la silla, la mesa y el ordenador. Otras causas son el ambiente térmico, la falta de espacio, de iluminación y de privacidad.

Así, has de procurar que tu silla de trabajo tenga la forma, dimensión y regulación adecuadas. En este sentido, es aconsejable que disponga de reposabrazos para poder apoyarlos en determinados momentos y aliviar así la tensión muscular de los hombros. No obstante, también es importante que tú adoptes la postura correcta a la hora de sentarte. Debes permanecer recta, con la espalda completamente apoyada en el respaldo y los pies en el suelo.

La mesa es un elemento tanto o más importante que la silla porque las dimensiones de su superficie determinan la correcta distribución del material. Si tienes todo lo que necesitas a tu alcance, evitaras adoptar malas posturas y no tendrás que hacer estiramientos que fuerzan la columna cuando tengas que coger algún objeto. Asimismo, es muy importante que te quede espacio libre debajo del escritorio, ya que favorecerá la movilidad de las piernas.

Requisitos indispensables para evitar molestias

La correcta colocación del ordenador sobre la mesa eliminara los problemas de espalda y vista que puedas tener: la pantalla ha de estar situada frente a ti. De este modo, no tendrás que torcer el tronco ni girar la cabeza, ni realizar esfuerzos innecesarios con la espalda, el cuello o los hombros. Además, es importante que este situada a la altura de los ojos y a una distancia prudencial.

Has de disfrutar del espacio suficiente para apoyar las muñecas y los antebrazos mientras tecleas y usas el ratón. Si tu puesto de trabajo no esta perfectamente acondicionado y no reúne todos estos requisitos, es imposible que puedas adoptar una postura correcta y evites padecer dolor. Por ello, lo más recomendable es que practiques deporte. No obstante, si no tienes tiempo, te proponemos una serie de ejercicios que puedes hacer en la oficina y que te ayudaran a estirar los músculos y las articulaciones y a reducir las dolencias.