El estrés oxidativo puede prevenirse

El estrés oxidativo puede prevenirse

El estrés oxidativo ocurre en los organismos que, por mala nutrición, enfermedad u otras causas, pierden el equilibrio entre radicales libres y antioxidantes. Es decir, los radicales libres, les ganan la batalla a los antioxidantes. Este tipo de estrés se ha descubierto gracias a todas las terapias antioxidantes que se llevan a cabo en centros especializados.

La persona que tiene estrés oxidativo no lo puede saber a simple vista porque no da síntomas específicos y su reconocimiento es muy difícil por medio de un análisis clínico rutinario. Por este motivo es muy peligroso. Si el estrés oxidativo no se trata, acelera el proceso de envejecimiento y favorece la aparición de envejecimiento precoz, entre otras enfermedades relacionadas con la vejez.

¿Por qué envejece nuestra piel? El estrés oxidativo es la causa de las arrugas, la piel caída y las manchas de la vejez. El envejecimiento es un proceso que damos por hecho y se produce porque nuestro órgano más grande, la piel, está expuesto a los contaminantes del aire, el sol y el humo del cigarrillo. Este envejecimiento de la piel es una manifestación externa del estrés oxidativo, que ocurre en cada célula de nuestro cuerpo.

Personas propensas a tener estrés oxidativo

Fundamentalmente, las personas que tienen más probabilidades de padecer este tipo de estrés son deportistas y atletas de alto rendimiento, fumadores y bebedores.

Nunca antes hubo una generación en este planeta sujeta a más estrés oxidativo que la presente generación. Nosotros estamos literalmente bajo un ataque proveniente de nuestro medio ambiente contaminado, nuestro estilo de vida estresante, una sociedad sobremedicada, y la presencia de numerosas ondas que nos traspasan continuamente.

Se previene con buena alimentación

En un tiempo en el que estamos bajo el ataque más masivo proveniente del medio ambiente que nos rodea, nuestros sistemas de defensa naturales están siendo abrumados y agotados. Nosotros debemos hacer todo lo que podamos para reconstruir nuestros sistemas antioxidantes con una dieta saludable, y es necesario aprender cómo alimentarnos para ganar esta guerra interna y proteger nuestra salud.

Para prevenir este tipo de estrés, es necesaria una buena alimentación. La mayoría de los antioxidantes provienen de los vegetales y de las frutas. Esto crea una brecha en nuestra protección porque nuestras comidas tienen contenidos de antioxidantes y minerales de apoyo significativamente reducidos como resultado del agotamiento de minerales en nuestros suelos, de la cosecha de productos sin madurar, almacenamiento refrigerado, comidas altamente procesadas, nuestras elecciones y preparación de la comida deficientes. Por eso, es necesario el aumento de vegetales y frutas en nuestra alimentación diaria.