El primer empleo

El primer empleo

Llega un momento en el cual el joven (ya sea porque necesita pagarse sus estudios, dar una mano a su familia o simplemente, desea administrar su propio dinero) decide comenzar a trabajar. Después de dar algunas vueltas, comienza la búsqueda en serio. Hoy en día muchos chicos consiguen trabajo gracias a Internet, ya sea como trabajadores freelance o bien respondiendo avisos en diversas bolsas de empleo. Otras posibilidades son el trabajo en comercios, locales de comida rápida, ayuda escolar a niños o cuidado de bebés.

A la hora de hablar acerca del primer trabajo, hay ciertas cuestiones que sirven para calmar las inquietudes de estos jóvenes que hoy dan sus primeros pasos en el mundo laboral.

Todo el que trabaja tuvo un primer empleo alguna vez

Tal vez te abrume encontrar, en todas las solicitudes de empleo y en los avisos clasificados, el pedido de “experiencia comprobable”, datos de tus empleos anteriores y de tus empleadores. ¿Qué decir, si nunca antes has trabajado? ¿Vale mentir en estos casos? De ninguna manera, ya que esas mentiras terminan por salir a la luz y no harán más que perjudicarte.

Es preferible escribir una buena carta de presentación relatando que éste sería tu primer empleo, pero que estás dispuesto a aprender y superarte para cumplir con las expectativas que se depositen en ti.

No busques empleo en un solo lugar

Si crees que por estar suscripto a un par de bolsas de trabajo, te lloverán ofertas de empleo, pues estás equivocado. Hay que moverse mucho para conseguir trabajo. Habla con los adultos de tu entorno (tus padres, tus vecinos, tus profesores) y coméntales que quieres encontrar empleo y que te avisen si llegan a enterarse de alguna oportunidad. Revisa los periódicos y recorre los comercios de tu barrio. El primer empleo suele ser algo más bien informal: tal vez nadie lo publique y no lo encuentres salvo que vayas a buscarlo.

Considera al primer empleo como algo temporario

El primer empleo suele ser depositario de muchas expectativas, y también de algunas frustraciones, ya que no siempre satisface todo lo que el joven hubiera esperado del mismo. Si has encontrado tu primer empleo y es algo que dista de satisfacerte, piensa que es sólo una salida temporaria hasta que, con la experiencia adquirida, estés en condiciones de buscar un puesto mejor.

Además, no pierdas de vista tus objetivos a largo plazo: si tienes en mente que trabajar en un local de comida rápida te ayuda a pagar tus estudios universitarios, seguramente limpies las mesas con más entusiasmo.