Tercera y última entrega de este repaso por el Método Pilates

Tercera y última entrega de este repaso por el Método Pilates

Por las características de esta actividad, las clases deben ser reducidas para que el instructor pueda centrarse en las necesidades y en las posibilidades  de cada alumno. Los ejercicios indicados para un bailarín distarán mucho de los indicados para una persona anciana que está pasando por un proceso de rehabilitación.

Hay numerosas maneras de denominar los principios del Pilates (también conocidos como fundamentos o pautas).  Lo importante es que todas estas versiones, aunque utilicen palabras diferentes, coincidan en sus contenidos. De lo contrario, no estaríamos hablando del mismo tipo de ejercicios.

Principios básicos del método Pilates
Aunque es un sistema complejo, hay seis pilares fundamentales en los cuales se centra el Pilates. A la hora de llevar a cabo los ejercicios, estos seis puntos deben ser tenidos en cuenta en todo momento.

Control físico/ centro de poder: el control del cuerpo proviene de lo que Joseph Pilates denominó centro de poder. Este centro energético se encuentra en la pelvis y en los abdominales. J. Pilates fue un visionario ya que muchas disciplinas deportivas modernas se centran en la zona abdominal principalmente.

Precisión: los movimientos de este método, aunque son muy sutiles, generan cambios importantes en el cuerpo. Para advertir dichos cambios y para no sufrir lesiones, es muy importante realizar cada movimiento de manera precisa según lo indica el instructor.

Fluidez: el movimiento también es un arte y debe ser llevado a cabo como tal. Debe apreciarse un hilo conductor que encadene los movimientos de manera natural como sucede en el reino animal. Si logramos un movimiento continuo evitamos movimientos bruscos previniendo dolores musculares y posibles lesiones.

Flexibilidad: para que haya fluidez necesariamente debe haber flexibilidad en nuestros movimientos. La flexibilidad es la antítesis de la rigidez y es lo que permite que el Pilates sea un ejercicio armonioso sin movimientos bruscos.

Respiración: aunque respirar es la acción más básica para la vida, rara vez somos conscientes de la misma. Al igual que en otras disciplinas, se considera que  controlar la respiración es el primer paso para conectar la mente con el cuerpo.

Control mental: pilates busca lo contrario a la automatización del movimiento. Debemos ser conscientes en todo momento de los movimientos realizados porque es este ejercicio el que reconecta el circuito de la mente con el del cuerpo y nos devuelve la armonía.

¡A ponerse en marcha!
El método Pilates requiere concentración absoluta para sentir cada movimiento que se está realizando y controlar simultáneamente la respiración. Recuerda que estos seis principios son los pilares del Pilates y que para que funcionen deben ser considerados simultáneamente a la hora de realizar los movimientos.

No necesitas más información para dar el primer paso. Sólo hace falta ponerse en marcha para comprobar los beneficios del Pilates.