Trucos para el currículum

Trucos para el currículum

Seguramente ya sepas que elaborar un buen currículum vitae es fundamental a la hora de conseguir entrevistas de trabajo. Tanto el currículum como la carta de presentación son los primeros atisbos que tu posible futuro empleador tiene de ti, y le permiten sacar las primeras conclusiones acerca de si seas –o no- adecuado para el puesto en cuestión.

Por supuesto, has armado cuidadosamente tu currículum incluyendo detalles sobre tu nivel de estudios, tu experiencia laboral previa y las referencias correspondientes. Sin embargo, existen ciertos datos que no siempre aparecen en un currículum y que tú deberías decidir si los agregas o no. Pon atención en aquellos datos claves para saber cuándo decirlos… y cuando es mejor callarlos.

Datos personales

A veces, entre los datos personales figura el estado civil. Lo mejor es no completar este campo, a menos que nos den una ficha a llenar en la que se lo pregunte específicamente. El motivo es que el estado civil, lamentablemente, puede ser una causa de discriminación. Por ejemplo, si una mujer de más de treinta años pone que es casada, sus entrevistadores tendrán razones para creer que en poco tiempo estará pidiendo licencia por maternidad. Si una persona joven ya tiene hijos, probablemente los empleadores la descarten frente a alguien que no demande dinero por cargas familiares.

En general, un número alto de hijos puede ser interpretado como mayores posibilidades de faltar al trabajo por enfermedad de alguno de los niños o por una reunión de padres en la escuela, y menos posibilidades de dedicarse horas extra al empleo.

Movilidad

Es importante especificar en el currículum el poseer movilidad propia, porque para muchos puestos que exigen viajar es algo apreciado. Asimismo, también conviene aclarar que se está dispuesto a viajar, o incluso a vivir fuera del país por un tiempo. Por supuesto, si no se cuenta con ninguna de estas características, no hace falta decir nada.

Logros personales

En lugar de limitarse a citar el puesto y la empresa en la que se trabajó, conviene desarrollar cada punto destacando los logros personales que se obtuvieron en empleos anteriores. En lugar de poner “2007, docente de inglés”, causa una impresión más profunda para quien recibe el currículum leer: “Docente de inglés de cuarto año. Consolidé con mis alumnos adolescentes un vínculo fluido que me permitió completar antes de tiempo el programa y aprovechar el resto de las clases para desarrollar un taller de teatro en el idioma.”