Mobbing, una estrategia de derribo

Mobbing, una estrategia de derribo

El desprecio por el trabajo realizado, el maltrato, la agresión verbal y el cuestionamiento permanente e injustificado en el ambiente laboral son los primeros síntomas del abuso psicológico, un mal que afecta a miles de persona y causa serios daños físicos y emocionales. Aprender a detectarlo y frenarlo a tiempo es clave para dejar de ser rehén de esta situación.

El abuso psicológico o mobbing es una forma de acoso moral que no recurre a la violencia física sino que se vale fundamentalmente de la palabra y de actitudes como la desvalorización, el desprecio, el insulto- algunas veces velado y otras veces explícito- y los comentarios mal intencionados.

La psiquiatra francesa Marie-France Hirigoyen, especialista en acoso moral, explica que “el abuso psicológico consiste en una forma de violencia insidiosa, fría y disimulada que, por su repetición, puede dañar la dignidad de un trabajador, poniendo en peligro su empleo o degradando el clima de trabajo. Estos pequeños ataque, aislados, no son graves; es el efecto acumulativo de estas actitudes lo que constituye la agresión”

La doctora señala cuales son algunas de las conductas que pueden desestabilizar a una persona:

  • Aislarla, ignorarla, haciendo como si fuera invisible, hasta que sienta que está perdiendo su identidad
  • Impedir que alguien realice sus tareas, ocultándole información o saboteando sus herramientas de trabajo.
  • Atacar su dignidad por medio de la injuria
  • Quejarse constantemente de ella en forma pública o privada.

Según los especialistas, es fundamental distinguir el estrés del acoso psicológico. No se trata aquí de tensiones o desavenencias, que pueden ser propias del oficio, sino de condiciones perjudiciales de trabajo. En el acoso moral no se busca la resolución de un conflicto, sino una satisfacción del agresor”, explica.

Todos contra todos

No sólo los jefes abusan de sus subordinados: los empleados, solos o en grupo, también pueden acosar a un superior o a sus pares. La doctora Hirigoyen señala que “los agresores pueden ser indistintamente hombres o mujeres, aunque la mayoría de las víctimas son mujeres porque los hombres se comportan con ellas como no se animan a hacerlo con otros hombres. Y también suele suceder que muchos casos de acoso sexual se transformen en abuso psicológico después de que la mujer rechaza al hombre”

El mobbing se define como un fenómeno de violencia psicológica contra una persona y justamente el término mob describe la actitud de los animales cuando, cazando en grupo, acorralan a una víctima. El acosador, que utiliza la manipulación para conducirse en el ámbito laboral, cuanta siempre con un grupo al que ha convencido de que la víctima es siempre mala, hostil y perjudicial para la empresa y el grupo.

Muchas empresas recurren a esta forma de violencia para obligar a sus empleados a renunciar, suponiendo que se ahorrarán el pago de la indemnización, sin advertir otros costos que la empresa paga por esto: mal clima laboral, desmotivación y días de ausentismo de la víctima.

Como detectar el abuso

El arma principal del acosador moral es la palabra: utiliza la incongruencia y la contradicción en el discurso. En el lenguaje del agresor siempre hay falta de lógica, argumentos falsos, malos entendidos y errores intencionados. Los especialistas ofrecen algunos indicadores para detectar si hay casos de mobbing en la empresa donde uno trabaja:

Las razones que un acosador da para justificar su actitud negativa son frívolas o absurdas. Los compañeros que forman parte del grupo acosador muestran amnesia parcial: no recuerdan los buenos momentos pasados con la víctima con anterioridad. El instigador principal rehúye ver o hablar con la víctima, sin poder explicar por qué. Los acosadores muestran una actitud violenta, agresiva o despectiva contra la víctima sin razón aparente.

Estrategia de Defensa

Todas las herramientas expuestas aquí son útiles para prevenirse y defenderse. En el siguiente sitio Web español www.acosomoral.org se dan algunas recomendaciones para enfrentar una situación de violencia laboral. En primer lugar, se debe tener convicción de la inocencia. El acoso moral es indebido y nadie merece el hostigamiento en el trabajo.

Según los especialistas las mujeres tardan alrededor de 15 meses en darse cuenta y tomar conciencia de que son víctimas del abuso emocional; los hombres, unos 18 meses. Por eso, ante la primera sospecha de que se está siendo objeto de maltrato, es imprescindible consultar con un psicólogo y a un abogado especializado en mobbing y problemas laborales. Lo peor que puede hacer un acosado es dejar pasar el tiempo sin hacer nada. O ignorarla, pensando que a uno no le puede pasar. Cuanto más tiempo se sufre más daño se produce.

A menos que la víctima lo desee, no es conveniente dejar el empleo. La solución empieza por hacer frente a los acosadores. No hay que quedarse pasivo frente al ataque, pero tampoco encararlos agresivamente, pues se pone en riesgo la fuente de trabajo. Lo adecuado es mantener una postura asertiva, autoafirmativa y una respuesta organizada. Por ejemplo, pedir explicaciones de cuál es la razón por la que se le está maltratando. Y, además, saber que se puede buscar, y recibir ayuda.