La productividad en las empresas depende de la administración del tiempo. Captura de la página web: http://www.einforma.com/

Un día normal de trabajo, nos puede parecer o muy corto o muy largo, de acuerdo a como lo considere cada persona y también de acuerdo a la administración del tiempo que se maneje en la jornada cotidiana. En una empresa un día de trabajo puede pensarse como veinticuatro horas, mil cuatrocientos cuarenta minutos o bien, ochenta y seis mil cuatrocientos segundos. Pero en última instancia este tiempo es el que tenemos disponible para aprovechar de modo más o menos efectivo, las tareas que nos han encomendado. De entrada cabe pensar que, de estas veinticuatro horas del día, estamos casi diez horas en la empresa y de ellas, en realidad solo son productivas seis o siete de ellas. Por ello es muy importante que sepamos aprovechar este tiempo al máximo.

Todos deseamos optimizar nuestra administración del tiempo, para desarrollar la mayor cantidad de cosas, en el menor tiempo posible, pero en muchas ocasiones esto no es posible. El tiempo es el que nos controla a nosotros en lugar de lo contrario. Pero para lo anterior, se pueden aprovechar algunos valiosos consejos que en seguida les compartiremos.

Factores de distracción

Un primer consejo se refiere al uso del correo electrónico o las redes sociales. Muchos trabajadores administrativos, acostumbran tener siempre abierto su correo electrónico o sus cuentas de redes sociales y revisar cada pocos minutos si hay algo nuevo en ellos. Casi sin darnos cuenta, el email y las redes sociales pueden ser factores de distracción que disminuyan nuestra productividad. Recomendamos marcarte como pauta, revisar el correo y las redes sociales en un máximo de tres veces al día, dentro del tiempo de trabajo. También es muy importante tomar conciencia de la manera en la que utilizamos nuestro tiempo en la oficina. Para ello se puede utilizar un software de monitorización de actividades.

Eficiencia y eficacia

Lo esencial es maximizar nuestra concentración en las tareas a realizar. Y es que en repetidas ocasiones comenzamos a desarrollar una tarea y poco después saltamos a otra, sin completar ninguna de ellas cabalmente. También es aconsejable buscar la máxima eficiencia y eficacia, evitando distraerse charlando con los compañeros de trabajo, o bien, aprendiendo a manejar un gestor de tareas. Se debe anotar las tareas y metas del día de acuerdo a su importancia, y procurar no salirse de ello. Lo importante es priorizar nuestras tareas y comenzar siempre por la tarea más larga y complicada, sin distracciones.