Compañeros no es lo mismo que amigos

Compañeros no es lo mismo que amigos

El espacio de trabajo es, sin duda, uno de los más transitados por todos aquellos individuos que diariamente asisten al mismo para realizar su labor. Cada día un grupo de personas comparten no solo un espacio sino también una buena fracción del día y de la vida.

En este contexto los vínculos comienzan a adquirir una importante relevancia. Y es así como aparece la necesidad de crear lazos entre las personas que trabajan juntas, ya sea individual o conjuntamente.

¿Amigos o compañeros?

Sin duda amigos y compañeros no es lo mismo. Si bien ciertamente los vínculos laborales puede decantar inevitablemente en relaciones de amistad o incluso de amor, lo cierto es que hay, o debería haber, entre los trabajadores de un mismo espacio algo que se llama compañerismo.
Más allá de cariño que se pueda tener por alguien el compañerismo va más allá. Es algo que tiene que ver con el trabajo en común, hacia un mismo objetivo y dentro de un mismo espacio.

Propiciar un ambiente ameno y contenedor dentro de nuestro sector en el trabajo es vital para que todo funcione mejor. Por más que cada cual tenga su tarea, el trabajo en conjunto es siempre vital para el desarrollo de cualquier trabajo. Ayudar a un compañero, así como también dejase ayudar, convierte el trabajo en algo más allá de solo obligaciones y deberes.

Puede comenzar, en este contexto, la conformación de un grupo humano. Sabemos que no es necesario generar una relación de amor incondicional con todos aquellos con los que compartimos la labor diaria. Pero si es necesario recordar que, a veces, en pequeños detalles está la posibilidad de generar un ambiente grato en aquel lugar donde pasamos tantas horas de nuestras vidas. Este tipo de acciones pueden ser el puntapié inicial para que mi compañero haga lo mismo y así generar una cadena de compañerismo. Tomar la iniciativa no está mal e incluso, puede ser necesario y vital.

Cuando la empresa propone

Ciertamente un grupo de trabajo en armonía trabaja mejor que uno en plena disconformidad. Es por ello que muchos son los “jefes” que deciden organizar jornadas o eventos para fomentar el compañerismo y el contacto entre los trabajadores de una misma empresa. Almuerzos, cenas, bailes, jornadas y torneos de algún deporte suelen ser las categorías más elegidas para este tipo de eventos.

Si existen, podemos aprovecharlos y tomar ese momento como uno de integración e intercambio. Si no se genera de esta forma nunca está de más comenzar a tener gestos de buen compañero con aquellos que nos rodean.