Algo podemos hacer para sobrevivir a la crisis

Algo podemos hacer para sobrevivir a la crisis

Albert Einstein, no sólo sabia de la relatividad y esas cuestiones, también tenia muy claras las cuestiones de la sociedad de su tiempo. En su libro, “La Crisis”, nos dejo 12 interesantes reflexiones sobre estos momentos que, todo ser humano tuvo alguna vez en su vida.
Al leerlas me sentí estimulada y pensé que también podían servir de estimulo para muchos de ustedes. Es mi deseo que así sea, especialmente para todos aquellos que están pasando momentos difíciles como consecuencia de esta crisis.

• No pretendamos que las cosas cambien si siempre hacemos lo mismo.
• La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países porque la crisis trae progresos.
• La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura.
• Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias.
• Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar “superado”.
• Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones.
• La verdadera crisis es la crisis de la incompetencia.
• El problema de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones.
• Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía.
• Sin crisis no hay méritos. Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia.
• Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo.
• En vez de esto trabajemos duro. Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora que es la tragedia de no querer luchar por superarla.

Difícil no estar de acuerdo con semejantes conclusiones. Qué duda puede quedarnos entonces, una vez que las leemos, que el genial Albert tenía bien en claro no solamente su debatida teoría.

Las crisis no se pueden evitar, a todos nos llegan y, no hablo solo de lo económico, me refiero a todas las situaciones que puedan vivir las personas. Entonces: ¿Por qué no poner en práctica los consejos de Einstein?