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La dismorfia: cuando la mente vuelve al propio cuerpo un problema

Escrito por Manuel Rojas / 12 de junio de 2008

Los desordenes alimenticios son una verdadera enfermedad que afectan cada vez a más personas. Sobre todo las adolecentes son suceptibles a caer en este círculo vicioso, que puede llegar a tener efectos fatales. Es por ello que se debe crear una mayor conciencia en la sociedad, para poder eliminar esta epidemia moderna.

Trastorno Dismórfico Corporal - sobre todo en mujeres jovenes

Muchas mujeres jovenes sufren

Trastorno Dismórfico Corporal – “epidemia“ de la sociedad moderna
La menor parte de la población comparte la idea de poseer un cuerpo perfecto. Una nariz muy grande, una barbilla muy prolongada, arrugas en la cara… Las mujeres se quejan sobre piernas muy cortas, caderas muy anchas o pechos muy pequeños, los hombres por su parte intentan desesperadamente el desarrollar músculos de acero, sin olvidar claro esta el estómago de lavadero. El criticar una parte del cuerpo propio y hacer todo lo posible para corregir este problema se ha vuelto una actividad de lo más normal en nuestra sociedad y no tiene nada de malo, siempre y cuando se haga dentro de los límites de lo saludable. Se pueden encontrar en todas las esquinas gimnasios, salones de bronceado, toda la gama de productos anti (antienvejecimiento, antiarrugas, anticaspa etc.) abarrota los estantes de los establecimientos, consejos para dietas se pueden encontrar por montones en el Internet, revistas (de mujeres) o en libros especializados, con medidas que dejan mucho que pensar.

De lo que la mayoría de la gente no se percata es que estas pequeñas insatisfacciones sobre el propio cuerpo se tornan rápidamente en un enfoque patológico sobre el tema belleza. Las mujeres jóvenes o adolescentes son especialmente susceptibles a caer rápidamente en desordenes alimenticios debido a la locura por las dietas, llegando fácilmente a enfermedades que no deben ser todas a la ligera, con consecuencias fatales. Las enfermedades mas conocidas son sin lugar a dudas la bulimia y la anorexia, pero el trastorno dismórfico es diagnosticado con cada vez mayor frecuencia.

La bulimia y la anorexia significan para la mayoría de las personas lo mismo, y son etiquetadas dentro de un mismo grupo, a pesar de ser contrarias por definición. Mientras que la bulimia se caracteriza por ataques repentinos de hambre, y posteriormente bajo la influencia de una carga de conciencia se sacan el sistema los alimentos ingeridos con ayuda de medios no naturales (por ejemplo el introducir el dedo en la garganta), la anorexia es la falta extrema de apetito. Las personas que padecen de esta enfermedad creen que no pueden comer nada más y no sienten apetito alguno. La forma mas aguda, la anorexia nervosa o anorexia mentalis puede llevar en casos extremos a la muerte, pues el cuerpo no recibe los alimentos necesarios para sobrevivir.

Lo que ambas enfermedades tienen en común es que son enfermedades psíquicas y por lo general son diagnosticadas demasiado tarde, en algunos casos jamás son diagnosticadas. El problema principal es la relación perturbada que se tienen con el cuerpo propio, así como la influencia exagerada que el peso y la figura de una persona tienen sobre su autoestima. Distintas estadísticas muestran que entre un 70 y 95 por ciento de los afectados son mujeres, en total padecen un poco más del seis por ciento de las españolas de esta enfermedad. Las soluciones necesarias, como asesores de alimentación o psicólogos se encuentran a la mano, pero la mayoría de los afectados no hacen uso de ellas.

Esto también es válido para otras enfermedades (psíquicas), bajo las cuales hoy en día aproximadamente un 1.5 por ciento de los españoles padece, según los resultados de la universidad de Marburgo, en Alemania: Trastorno dismórfico (del griego dys: malo, morphé= forma, phóbos= miedo), que no debe ser confundido con la dismorfía, el término clínico para una alteración verdadera del cuerpo. El trastorno dismórfico es el aumento del miedo de que uno mismo o una parte del cuerpo propio no sea catalogada como bella. Los afectados tienen tal miedo, que evitan el contacto con el mundo exterior lo más que pueden.

También o mejor dicho debido a esta enfermedad (o inicios de ella) se ha generado un incremento en las visitas a los cirujanos plásticos. En números: hoy en día en países como Alemania se realizan 1,000,000 de cirugías anuales, esto significa que una persona es operada cada 30 segundos (¡!). En los medios se podía ver esta enfermedad con regularidad, sobre todo como punto de discusión ante los programas de modelos como el Project Runway de Heidi Klum. Según se dijo, se le negó a una participante el comer una manzana en la versión alemana, lo que desató una serie de discusiones a nivel nacional, en la que incluso se mezclaron políticos. El canal ProSieben, representante de la agencia de modelos, así como Heidi Klum negaron los hechos.

Solo queda esperar que por lo menos se genere más conciencia en nuestra sociedad en cuanto a esta enfermedad, para generar mas prevención y a su vez poder llegar a más afectados.

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