Antes de comenzar a analizar las peculiaridades de los contratos laborales nocturnos debemos tener claro que existen unos límites que definen los conceptos de trabajos nocturnos y trabajadores nocturnos.

El primero hace referencia a aquellas labores que se realizan entre las diez de la noche y las seis de la mañana, pudiéndose establecer un periodo mayor por convenio, pero nunca menor. Por otra parte, se considera empleado nocturno a aquel que dedica al menos tres horas de su jornada laboral durante dichos límites, o cuando según el cómputo anual se observe que pasa al menos un tercio de la jornada entre los mismos.

Teniendo esto en cuenta, debemos entender que no todos los trabajadores que realizan sus labores por la noche pueden considerarse empleados nocturnos. Por ejemplo, no habría que gratificar de forma especial a los empleados que tuvieran un turno de 18:00 a 23:00 horas o similar, dado que sólo una hora se realizaría en horario de trabajo nocturno. Sí deberíamos hacerlo si su horario fuera de 22:00 a 3:00 horas, pues estos turnos de noche se consideran como los más duros para los empleados, siendo regulados y protegidos de forma especial.

Además, no pueden trabajar en horario nocturno los menores de 18 años, ni las empleadas embarazadas o en lactancia, siempre y cuando cuando pueda repercutir en su salud. En tal caso, la empresa deberá tomar las medidas necesarias para eliminar el riesgo, como adaptar su puesto o cambiarle a otro más seguro.

 

Jornada y horas extras dentro de los trabajos nocturnos

La jornada máxima que se establece para las jornadas de los trabajadores nocturnos se calcula en relación a la media de horas realizadas durante quince días, no pudiendo trabajar más de ocho horas al día de promedio en este periodo temporal.

No obstante, esta limitación cuenta con excepciones:

  • Cuando se necesite para prevenir o intervenir ante siniestros y daños urgentes o extraordinarios.
  • Cuando hablemos de jornadas especiales de trabajo.
  • En caso de que existan irregularidades en el trabajo a turnos que no sean causadas por la empresa.

Así, en algunos casos los quince días de promedio utilizados se pueden ver ampliados hasta un máximo de cuatro meses para permitir una mayor elasticidad horaria, pero siempre manteniendo las ocho horas máximas de media al día.

En profesiones específicas se pueden gratificar las horas que superen el máximo, mediante el pago de horas extraordinarias o ampliando el periodo de cálculo de los quince días básicos para garantizar un cálculo adecuado. Sin embargo, los trabajadores nocturnos solo podrán realizar horas extras cuando se encuadren dentro de los tres supuestos excepcionales mencionados anteriormente.

En caso de que las horas extras se realicen dentro de las excepciones, podrán ser pagadas como tal o bien ser compensadas mediante descansos.

 

Obligaciones respecto a la salud en los trabajos nocturnos

La empresa deberá garantizar que los trabajadores nocturnos puedan superar una evaluación sanitaria gratuita antes de comenzar con dichos horarios, así como posteriores revisiones de forma regular.

En caso de que se detectaran riesgos sanitarios para un empleado, ligados a las características de los trabajos nocturnos, deberá ser trasladado a un puesto diurno para el que esté preparado profesionalmente, aunque no pertenezca a la misma categoría profesional.