Grandes amistades comienzan en los lugares de trabajo, relaciones tan importantes que a veces pueden trascender aún cuando el vínculo laboral se ha terminado. Sin embargo, la misma cercanía hace que a veces surjan roces y hasta serios conflictos entre compañeros de trabajo. ¿Cómo solucionarlos?

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Pero también ocurre lo contrario: con los compañeros de trabajo a veces surgen conflictos, diferencias y hasta peleas. Esto puede enrarecer el clima de la oficina y hacer que nuestras horas laborales se conviertan en un suplicio. Por ello, aprender a solucionar conflictos con nuestros colegas es esencial.
Qué decir y qué no decir
Lo primero a tener en cuenta es que muchos conflictos con un colega podrían evitarse aprendiendo a callar a tiempo. Antes de hacer un reproche o un comentario negativo, piénsalo dos veces. ¿Puede ayudarte en algo? Por ejemplo, si no estás de acuerdo en cómo un colega manejó a determinado cliente, ya es tarde para que éste lo corrija, y no ganas nada haciendo un reproche, salvo incrementar su malestar. Distinto es si tu compañero está a punto de cometer un error y tu intervención podría ahorrárselo.
Nunca hables mal de tus compañeros con terceras personas. No se sabe cuánto tardará en llegar tu comentario a oídos equivocados, y nada contribuye tanto como un chismoso a crear mal clima en la oficina.
Pedir ayuda a un mediador
Si no has podido evitar que surja un conflicto con un colega –por ejemplo, una tarea que era responsabilidad de ambos no se cumplió a tiempo porque uno de los dos no supo organizarse bien-, intenta hablar con él de manera tranquila y acordar cómo organizarse para que estos inconvenientes no se repitan en un futuro. Sin embargo, si tienes que vértela con una persona tenaz e incapaz de escucharte, lo mejor que puedes hacer es recurrir a un tercero neutral. Por ejemplo, un compañero de otra área, o un supervisor de ambos, que haga de mediador en el conflicto.
Separar la relación laboral de la personal
Si el problema con tu compañero se debe a algo externo a la empresa (por ejemplo, una pelea que ha roto con su vínculo otrora amistoso), lo que deberías hacer es mentalmente distinguir entre la relación personal y la laboral. No pienses en esa persona como tu amigo, no hables de temas que no sean estrictamente laborales y respeta sus opiniones al respecto. Puedes hablar una última vez con él a solas –y fuera del trabajo- para decirle que por el bien de ambos deben convivir en las horas de trabajo, y que por tu parte tú lo tratarás siempre con respeto y que no esperas menos de él.
Este problema es común entre compañeros de trabajo que se involucraron sentimentalmente y luego pusieron fin a la relación. El trabajo sigue estando allí, y si no quieren perder su empleo, deben aprender a separar los tantos.
Tags: compañeros, conflictos en el trabajo, relaciones interpersonales
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