A la hora de buscar trabajo, conseguir nuevos clientes o mejorar en nuestra carrera, los contactos son fundamentales. No hay que limitarse a los familiares y amigos más cercanos. Por el contrario, hasta la persona menos pensada puede servir el día de mañana como vínculo con un posible empleador. Por ello hay que estar atentos, no bajar la guardia y mantener vínculos fluidos con el entorno.

Haz saber que buscas trabajo

Si estás a la búsqueda de empleo, ya sabrás la feroz competencia con la que tienes que enfrentarte (más aún en tiempos de crisis). Así como las bolsas de trabajo virtuales, los avisos clasificados, una buena carta de presentación y un currículum que destaque tus logros, los contactos pueden ser una vía más.

Cuando comiences la búsqueda, envía tu pedido a todas las personas que conoces, pidiendo a su vez que lo retransmitan. Nunca se sabe de parte de quién podrían llamarte. Asimismo, lleva siempre contigo una buena tarjeta de visita, y en lo posible también copias de tu currículum. Podrías toparte en la calle con un antiguo compañero de clases en cuya empresa justamente estén buscando a alguien de tu perfil.

Mantén actualizada tu agenda

Para tener muchos contactos, no basta con hacerlos. También hay que conservarlos. Actualiza periódicamente tu agenda –en papel, tu libreta de direcciones de correo electrónico y los números almacenados en el móvil-. Avisa a todos tus contactos si llegas a cambiar de número de teléfono. Y mantén los vínculos fluidos enviando un mail amistoso de vez en cuando (un saludo cordial para las fiestas de fin de año suele ser lo más apropiado). De esta manera, te aseguras de que te recuerden aún cuando haga mucho tiempo que no te vean.

Contactos sí, amiguismo no

Un conocido puede ayudarte a conseguir una entrevista en una empresa, hablar bien de ti si tu futuro empleador pide referencias tuyas, llevar tu currículum al departamento de recursos humanos de su compañía o reenviarte avisos de empleo que le resulten interesantes. Esto no significa que no tengas que hacer méritos para entrar en una empresa y conservar tu puesto. Hacerse de buenos contactos no significa que uno vaya a conseguir trabajo “acomodado” o por amiguismo. Por ello, aún cuando vayas con una recomendación de alguien de confianza, mantén siempre un perfil muy profesional y demuéstrale a quien te entreviste que la otra persona puede haberte presentado o hecho legar hasta allí, pero que si permaneces será por absoluto mérito propio.