A finales de 2015, Julio Márquez, Presidente del  Servicio & Enseñanza Profesional de Cortadores de Jamón (SPCJ), informaba de que el mercado laboral español demandaba más de 300 cortadores de jamón profesionales. Se trata de un trabajo que, lejos de perderse, resulta cada día más apreciado por las empresas de restauración, catering, hostelería y las propias charcuterías. En este post, te explicamos en qué consiste exactamente ser un cortador de jamón y las posibilidades que ofrece este oficio.

¿A qué se dedica un cortador de jamón?

La respuesta parece fácil, ¿verdad? Lo dice la propia palabra. Un cortador de jamón corta jamones, pero eso no es todo. Para sacar el máximo provecho de la pieza, estos profesionales deben convertirse en expertos en:

  • Seccionar con destreza y elegancia. Para ello, las diferentes escuelas te forman en limpieza y preparación del jamón, las distintas técnicas de corte, a aplicar en cada zona de la pieza, cómo conservar las lonchas y, siempre, practicando con los mejores jamones ibéricos, como, por ejemplo los de Tu Jamón directo.
  • Realizar atractivos emplatados. De nada sirve tener una técnica depurada si, a la hora de colocar las lonchas o taquitos de jamón en el plato, la disposición es un desastre y no resulta atractiva a la vista.
  • Dominar todo lo relacionado con el jamón. Estos conocimientos abarcan desde la cría y alimentación del cerdo hasta los tipos de jamones, denominaciones de origen, elaboración o utensilios para realizar los cortes.

Una profesión igualitaria

Aunque, cuando se realiza un reportaje en televisión sobre cortadores de jamón, siempre salen hombres, según Julio Márquez,  a los cursos de formación acuden cada vez más mujeres. Existen dos motivos principales que explican este fenómeno. El primero, es el deseo de especialización tanto de jóvenes profesionales del sector de la restauración como de mujeres de edades comprendidas entre los 35-50 años, que buscan  asegurarse un buen puesto de trabajo. El segundo tiene que ver con las empresas, cada día, más interesadas en ofrecer las mismas oportunidades a hombres y mujeres.

Asimismo, se hace importante destacar que, al finalizar los cursos, la tasa de empleabilidad es del 70% para ambos sexos y que los sueldos pueden alcanzar los 3.000 euros mensuales.

Como has visto, ser cortador de jamón es una profesión emergente, altamente demandada, rentable y que, para formarte, no necesitas ningún conocimiento previo.

Por tanto, ¿qué te parecería convertirte en uno de ellos?