autonomos

Las mujeres autónomas tienen un interesante campo laboral. Captura de la página web: http://www.upta.es/

Pueden hallarse freelance colegiados, dedicados a la arquitectura, abogacía, psicología, medicina, farmacéutica, veterinaria y otros más. Pero también tenemos a freelance no colegiados, como es el caso de traductores, programadores, publicistas y redactores, entre muchos otros más.

Lo que debe hacer una mujer autónoma

Lo básico para que una mujer autónoma desarrolle sus tareas, es organizar perfectamente su tiempo, ya que, al no tener horarios fijos, de tener constancia y planificar sus actividades para así, no desaprovechar su tiempo. También es importante que organice sus gastos, llevando un control detallado de lo que se gasta y de lo que se gana en términos económicos. Otro aspecto significativo es la necesidad de escuchar al cliente y que la mujer autónoma siga a su propia formación, para así brindar un servicio o producto realmente competitivo. Si es preciso conviene que ella contrate a alguien para que la apoye.

Lo que no debe hacer una mujer autónoma

Pero también hay cosas que no debe hacer una mujer autónoma, como por ejemplo, arriesgarse en un proyecto no muy viable; así también, no respetar las leyes. Para que una mujer autónoma evite problemas administrativos o fiscales, es preciso conocer a la perfección el sector donde piensa trabajar e informarse perfectamente de los requerimientos que se deben solventar para llevar a cabo un emprendimiento.

Si se piensa asociarse con otro profesionista o bien, contratar a alguien de apoyo, es preferible que todo quede asentado por escrito. Las relaciones familiares y las amistades pueden lastimarse gravemente si se mezclan con el trabajo y se presentan malos entendidos. Pero si todo se firma y asienta en papel, no habrá ni malos entendidos, ni dudas con graves consecuencias. Otro aspecto a evitar es rebajar en exceso el salario propio, para conseguir o conservar clientes.

 

 

 

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