El salario es algo espinoso

El salario es algo espinoso

La cifra que marca tu salario es uno de los números que más discusiones, malestar y competencia puede generar dentro de una empresa. En efecto, no es fácil ponerse de acuerdo sobre cuál es la cantidad justa que cada empleado debería ganar. Sin embargo, existen ciertos aspectos que debes tener en cuenta antes de comenzar a cuestionar la política salarial de tus empleadores.

Un acuerdo personal

En principio, considera que algunos empleadores pautan personalmente con cada uno de sus empleados el sueldo al que éstos aspiran. Por eso, no es recomendable que estés comentando entre tus compañeros cuánto gana cada uno. Esto podría generar rivalidades, competencia y derivar en una situación incómoda para todos. Lo mejor es que negocies en la entrevista con tu empleador un salario con el cual te sientas satisfecho sin compararte con cuánto ganan tus compañeros.

Antigüedad

Un empleado que hace más años trabaja dentro de una empresa debería ganar más que uno nuevo que realiza sus mismas tareas. Sin embargo, para saber exactamente cuánto te corresponde negociar por antigüedad en la compañía, debes pedirle al administración la legislación correspondiente, pues los aumentos por antigüedad (ya sea salario o vacaciones) no se dan todos los años.

Responsabilidades

A veces, dos empleos con la misma descripción varían en su salario de empresa a empresa. Por eso, no te extrañes si un amigo tuyo que también es, por ejemplo, gerente de recursos humanos, gana más que tú. Esto no depende del título en sí, sino de las responsabilidades de cada puesto. Por ejemplo, puede darse el caso que en una empresa más grande, el gerente de recursos humanos tenga más personas a cargo. O, por el contrario, que gane menos porque tiene mayores posibilidades de crecimiento dentro de la compañía.

Formación profesional

Algo que debe reflejarse en el salario es si el empleado tiene –o no- un título universitario, especialmente si trabaja en un puesto relacionado con su profesión. Dos empleados administrativos, uno con un título de Filosofía y otro de Contador Público, probablemente no ganen lo mismo ni tengan las mismas posibilidades de ascender.

Sin embargo, sí existen ciertos aspectos que puedes controlar: tu salario no puede estar por debajo del salario mínimo bajo ninguna circunstancia, tu empleador debe hacer los correspondientes aportes sociales y éstos deben figurar en el recibo que se te entregue. Finalmente, hombres y mujeres, en teoría, deberían recibir el mismo sueldo por igual tarea, y si no es así, se puede hacer una denuncia por discriminación.

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