Cualquier padre, desde que el niño nace, se pregunta cuál es la mejor educación que se le puede dar. Cuando padre y madre trabajan, es importante también considerar dónde y con quién pasará su tiempo el niño.
Cuando tanto el papá como la mamá trabajan (y más si lo hacen a tiempo completo), la escuela es la solución a la pregunta sobre dónde dejar a los niños. Pero de todas maneras, conviene evaluar las distintas posibilidades antes de enviarlo sin más a una escuela de jornada completa desde que cumple los tres años. ¿Cuáles son las ventajas y las desventajas de que el niño pase todo el día en el colegio? ¿Existen alternativas? ¿Cuáles son?
Cuando son muy pequeños
Algunas madres no tienen más opción que dejar a sus pequeños bebés (a veces de pocos meses de vida) al cuidado de una profesional. En ese caso, se puede optar por enviarlos a una guardería o bien contratar una niñera para que venga a cuidarlo a nuestra casa.
En el primer caso, la interacción con otros niños puede traerle la ventaja de una socialización temprana, si bien estará expuesto a más enfermedades contagiosas (los niños pequeños son muy proclives a enfermarse porque no han desarrollado aún las defensas del organismo).
Si la niñera es una persona de confianza, el estar en su propia casa permitirá que el pequeño se sienta más relajado, y a los padres controlar mejor sus hábitos alimenticios y de sueño.
La escuela de media jornada
Desde el momento en que los niños tienen edad suficiente para ingresar al jardín infantil, los padres tienen que plantearse si le darán una escolaridad de jornada completa o sólo de media jornada. Lo habitual es tomar esta última modalidad para los niños pequeños, y a medida que crecen ir extendiendo su jornada escolar.
La escuela de media jornada deja a los niños con más tiempo libre, aunque también les exige mayor trabajo en casa. Si alguno de los dos padres trabaja media jornada es la posibilidad ideal, ya que el niño contará con más tiempo con su familia y tendrá quien lo ayude y lo acompañe haciendo sus deberes. Sin embargo, un niño ocioso que pasa toda la tarde con una niñera o frente al televisor, posiblemente se beneficiaría de hacer actividades extracurriculares.
La escuela de jornada completa
Hoy en día, este tipo de educación prepara a los niños para entrar al vertiginoso mundo contemporáneo: desde pequeños cuentan con largas horas de inglés, informática y todo tipo de talleres (recreativos o prácticos). El inconveniente de este tipo de educación es que puede resultar muy exigente para algunos niños. Es muy importante que los padres vigilen que los niños tengan un descanso adecuado por las noches y que les permitan relajarse y distenderse los fines de semana.
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[...] chico que trabaja no podrá acceder a la educación que le corresponde por derecho, no cuenta con tiempo libre para jugar y esparcirse, y por si esto [...]