El cuerpo es un claro reflejo de como nos sentimos. Asimismo, es el primero en alertar cuando es necesario un cambio. Por ello es fundamental aprender a respetar y a leer las señales que nos da nuestro físico para saber como actuar en este tipo de casos.

Nuestro cuerpo se resiente de situaciones de estrés
Sentirse cómodo
Por supuesto que puede suceder que no estemos en un 100% de acuerdo con lo que nos ofrece el ambiente laboral. Sin embargo, hay muchos grados dentro del disgusto. Es sabido que es fundamental sentirse cómodo para rendir mejor.
Como en cualquier aspecto de la vida, un profesional que trabaja con convicción y seriedad a la par de un grupo, llevando adelante determinado proyecto, puede hacerlo mucho mejor que aquel que no está conforme con su contexto y hace las tareas sin demasiadas ganas o simplemente para cubrir un requisito.
Muchas veces, por una cuestión de exigencia personal y también por necesidad económica, profesionales en todas partes del mundo se quedan en sus trabajos aunque no estén conformes. Siempre hay una buena excusa para no cambiar, o para, por lo menos, buscar ese cambio. Ciertamente, no es tan fácil, y menos en un contexto de crisis mundial, encontrar un cambio ideal. Sin embargo, el solo hecho de buscarlo y de intentarlo es una señal y avance y de buena salud.
El cuerpo avisa
Aunque mentalmente se busque negar la situación de saturación, el cuerpo rinde cuentas cuando hay algo que no está nada bien.
Por eso, el primer consejo de todos es: escuchar y aprender a leer el cuerpo. Aunque parezca algo trillado, es importante recordarlo.
El esfuerzo y la constante exposición a situaciones indeseadas que no pueden ser pertinentemente elaboradas tienen siempre una respuesta, una advertencia, desde el cuerpo, desde lo físico.
Sabemos que muchos son los síntomas o patologías psicosomáticas y tal como lo explica el nombre, sin entrar necesariamente en explicaciones clínicas, son aquellas reacciones que hace el cuerpo frente a una situación ligado a lo intelectual o a lo mental. Desde una simple gripe, a un pico de stress, pasando por soriasis y tantas otras enfermedades dermatológicas, el cuerpo tiene sus timbres de alarma.
Ante estas situaciones en fundamental tomar medidas. Si no se puede cambiar inmediatamente de trabajo, entonces es necesario buscar una actitud que no nos haga daño. Saber que ante todo hay que protegerse como persona para poder rendir como profesional.
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